Gustavo Lupeco: diseñar la identidad cafetera desde el corazón del Quindío

En medio de montañas verdes, fachadas coloridas y caminos que aún conservan el ritmo pausado de los pueblos cafeteros, Gustavo Lupaco encontró no solo su vocación, sino también el lenguaje visual con el que hoy narra el territorio. Diseñador visual digital y cofundador del estudio Esto es Quindío junto a Santiago Cataño, Gustavo ha construido una propuesta gráfica que une tradición, identidad y estándares globales de diseño.

Estudio: Esto es Quindío
@estoesquindio  

Su historia comenzó en la universidad, cuando llegó el momento de elegir carrera. Desde niño le gustaban el dibujo y la pintura, inclinaciones que lo llevaron a estudiar Diseño Visual Digital en Armenia, Quindío, una carrera de cuatro años y medio que terminó de definir su camino creativo. Allí entendió que su pasión no solo estaba en ilustrar, sino en construir marcas, en crear identidad.

A lo largo de su formación y trayectoria, distintos referentes marcaron su mirada. El ilustrador mexicano Abraham García, reconocido por su trabajo en grabado digital, influyó directamente en su estilo inicial. Desde el pensamiento estratégico y conceptual del branding, conectó con las ideas del autor español Norberto Chaves. En el campo de la moda con identidad cultural, la marca mexicana Pineda Covalin se convirtió en un referente clave por su manera de plasmar la identidad nacional en prendas contemporáneas. En Colombia, marcas como Vélez y Mario Hernández también han sido inspiración por su capacidad de posicionar lo local con estándares internacionales.

El estilo principal de Gustavo es el grabado digital enfocado en la identidad cafetera y quindiana. Su obra se reconoce por una gráfica que recoge elementos culturales profundamente arraigados en el territorio: los verdes intensos de las montañas, los colores vibrantes de las fachadas, los elementos precolombinos, el poncho, el carriel, el Jeep Willys y la riqueza de la fauna y la flora.

Para Gustavo, el entorno no es solo inspiración estética, sino una forma distinta de vivir y crear. El ritmo de vida del Eje Cafetero, más pausado y conectado con la naturaleza, influye directamente en su proceso creativo. “Creamos de forma diferente, con una visión diferente, más enfocada hacia realmente la calma y lo verdaderamente importante”, afirma. Esa conexión con la montaña, con el café y con el silencio de los pueblos, se traduce en composiciones que invitan a contemplar.

El Eje Cafetero, asegura, es un universo aún inexplorado. Más allá de lo comercial y turístico, existen historias místicas, creencias, especies que siguen descubriéndose y una cultura profundamente rica que todavía tiene mucho por contar.

Proyecto seleccionado para la exposición “Diseñar desde las montañas”, en el Madrid Design Festival 2026.

Esto es Quindío: ilustrar el territorio

De esa necesidad de narrar visualmente la región nació Esto es Quindío, un proyecto desarrollado junto a su compañero Santiago Cataño. La iniciativa reúne 32 ilustraciones sobre los 12 municipios del departamento, recopilando íconos representativos y lugares menos conocidos: calles típicas, zonas ambientalmente protegidas, páramos, la palma de cera, el oso de anteojos y el cóndor, entre otros símbolos.

El proyecto comenzó de manera sencilla, saliendo a hacer Urban Sketch: dibujaban arquitectura, paisajes y escenas cotidianas en libretas con rapidógrafos y acuarela. Luego decidieron vectorizar una de esas ilustraciones y compartirla. La respuesta del público fue inmediata. Ese primer gesto confirmó que existía un interés real por ver el territorio representado desde una mirada contemporánea.

Desde entonces, el objetivo ha sido claro: lograr que los habitantes de la región vean lo propio con ojos de turista. “Esperamos que las personas puedan asombrarse de lo que para nosotros ya es cotidiano y que puedan empoderarse del territorio”, explica Gustavo. El proyecto busca reforzar el sentido de pertenencia y evidenciar que afuera hay personas que valoran profundamente lo que en el día a día puede pasar desapercibido.

Lo local con estándares globales

Para el estudio, la conexión entre lo local y las tendencias globales no es contradictoria. Por el contrario, diseñan desde una perspectiva “criolla” que respeta los estándares gráficos internacionales. Se mantienen atentos a lo que sucede en el mundo del diseño —tendencias, estilos, consumos visuales— y trabajan para que los elementos propios del Quindío estén al nivel de esas gráficas globales.

Gustavo también reflexiona sobre las diferencias en la valoración del diseño dentro y fuera del país. Considera que en Colombia suele priorizarse el símbolo y el ícono sobre la estética, mientras que en otros contextos se aprecia más la técnica, la armonía del color, el trazo y la composición.

Más allá del ejercicio artístico, está convencido de que los diseñadores cumplen un papel fundamental en el desarrollo económico y social de la región. Aunque su labor no siempre sea visible, son quienes construyen identidad, definen colores y parámetros visuales que las nuevas generaciones adoptan, fortaleciendo así el reconocimiento del territorio.

A quienes están comenzando en el mundo del diseño les deja un consejo claro: consumir mucho arte, en diferentes formatos y áreas, y educarse visualmente de manera constante. Porque para contar una historia con identidad, primero hay que aprender a mirar.

Desde las montañas del Quindío, Gustavo Lupaco demuestra que diseñar también es una forma de preservar, reinterpretar y proyectar el territorio hacia el mundo.

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